lunes, 7 de abril de 2008

PROPÓSITO

DEL BLOG

Este Blog fué creado en el año 2008, año cúspide del renacimiento "Judío Mesiánico" en Chile y probablemente en el mundo, con el único propósito de dar una interpretación personal al tiempo presente que viven las personas de fe cristiana y que, en su afán de conocer la verdad de las sagradas escrituras y del pueblo santo de Israel, han descubierto su verdadera emuná o la fe hebrea que se haya de manera implicita en el mal denominado Nuevo Testamento, ya habrá tiempo para explicar este último punto.

Personalmente deseo aclarar que si deseas aprendder de judaísmo, lo indicado no es a través de un BLOG, sino un rabino capacitado y calificado para enseñar Torá, Halajá, Musar, etc. Por otro lado, está bien entender que la información que puedas hayar en este espacio son a título personal y que es posible que estés de acuerdo como no, lo que viene a significar que para ser formado como judío no necesitas llenarte de información, sino de la formación que unicamente te la puede entregar la sujeción a un líder competente.

EMUNÁ

Referente a la determinación personal de cada persona (cristiana o no) que ha encontrado en Jesucristo (Rabí Ieshúa) al redentor de su alma, se pueden decir y escribir muchas cosas, como por ejemplo, desde la perspectiva  judía (en especial la rabínica) los cristianos son idólatras y eso como base para entender el movimiento judeo cristiano es simplemente un golpe de lleno en la cara. Dentro de la idolatría (avodá zará) hay niveles graves, de termino medio y menores, sin embargo todos son pecados delante de D's. Los graves son tener y adorar a multiples y diferentes deidades, como en la India, los de termino medio son aqullos que en una sola persona se adora a un dios encarnado o a un hombre semi dios, y por otro lado y en terminos menores, aquellos que en un hombre que es además figura idolátrica para el grueso de los cristianos, se hace de él una especie de maestro, guía espiritual o gurú redentor, pero que apesar de no adorarlo como dios, se le considera un ser divino o inspirado divinamente. Como fuere el caso o nivel de idolatría, para lo rabinos un judío o persona no judía que cree en Jesús es simplemente un idolatra, y para ello está demás gastar líneas en explicar algo que se sabe desde la propia literatura sagrada; los judíos adoran a un solo D's, y este no es Jesús. 

Sin embargo desde la perspectiva cristiana, el sólo hecho de pensar y escribir acerca de Jesús es hablar directa o indirectmente del hijo de Dios, y como tal de un ser o personaje divino proveniente del cielo. Contradecir esta forma de pensar (y enseñar) llega a ser un especie de herejía, lo confirma la propia historia, la cual nos muestra las cientos de persecuciones a nuestros hermanos judíos por parte de lideres de origen cristiano. Para mi forma de ver las cosas, es este el punto intermedio en el que se encuentra un denominado judío mesiánico (sea de origen judío o cristiano), la dicotomía de ser o no ser. Es decir, si se dice que se es judío, entonces se observan los mandamientos y el principal mandamiento es tener a un solo D's, de manera que desmarcarse de lo que sabemos es a todas luces una forma de idolatría (sea cual sea el grado), es sin lugar a dudas la parte más sensible y escabrosa del judaísmo mesiánico, porque no es cuestión de lo que usted crea, o de lo que usted sienta, sino de lo que establece la norma por regla general en la bendita y sagrada Torá. Y es aquí donde la gran mayoría de los judíos mesiánicos le hacen el quite, las preguntas que hacen corto circuíto, porque depende de la respuesta es lo que usted es realmente: ¿fue Jesús un hombre? , y si fue más que un hombre ¿es Jesús el Dios de Israel encarnado en un hombre?, sino es el dios de Israel encarnado ¿es un ser divino por el hecho de ser llamado el hijo de Dios?, si no es un ser divino ¿cómo se explica su concepción a través de una vírgen sin un padre biológico? 

RAÍZ HEBREA DE LA FE

Ahora bien, lo principal del movimiento judío mesiánico es retornar a la fe hebrea de los primeros discipulos de Jesús y ponerla en práctica, lo segundo es aceptar que esa fe es, sin lugar a dudas, la fe judía de Jesús, y digo Jesús no para llevar la contraria en el movimiento judío mesiánico, sino porque así se conoce en el cristianismo, lugar desde donde proviene el grueso de mesiánicos, que no se nos olvide. Por lo tanto, un cristiano que abandonó la práctica religiosa cristiana y ahora se denomina "judío" solo porque de alguna manera abrazó la Torá del pueblo de Israel, no solo debe difundir como el tercer punto que Yeshúa (Jesús) es el Mashíaj prometido a Israel, si no que también debe aprender a enfrentarse a su propia dicotomía doctrinal, ya que D's es uno, y para todo judío que se aprecie como tal, ese tema no está en discusión.

TESHUVÁ

Hay que tener claro que existen dos tipos de conversos, aquel que se convierte al judaísmo a través de una práctica llamada Guiur y que por medio de un tribunal rabínico es aceptado como judío, de manera que tiene las mismas obligaciones que cualquier judío de nacimiento, tanto dentro del estado democrático de Israel como fuera de él. Y por otro lado están los que se convierten al Eterno -santo y bendito sea él- a través del arrepentimiento de malos actos frente a la Torá. Quien diga que es judío, debe demostrar con sus actos lo uno o lo otro, por lo general en el judaísmo rabínico lo descrito como Guiur no cabe en ninguna descripción relacionada con Jesús, cristianismo, judaísmo mesiánico, etc. Sin embargo lo segundo, aquella persona que se reconce pecadora delante de D's es tanto para el cristianismo como para el judaísmo un gentíl justo, mientras que para el judaísmo rabínico ese gentíl entra en la categoría de Benéi Noaj y para él sólo aplican los Shevá Mitzvot, para el cristianismo es un componente más del pueblo de Israel, sólo que un componente espiritual.

En este sentido, el judaísmo mesiánico cree que el arrepentimiento de un ser humano y su posterior conversión a D's es su adhesión directa al pueblo santo de Israel, tanto espiritual como en la práctica, entiéndase práctica como la observancia de la Torá.

SALVACIÓN

Pese a que este tema no es aceptado por el judaísmo rabínico de la forma en que se precibe y se enseña tanto en el cristianismo como en el judaísmo mesiánico, quien observa los Mitzvot (mandamientos) dados al pueblo de Israel, disfruta en este mundo la no condenación de aquellos que pecan deliberadamente, tan simple como eso. A modo de ejemplo, un ladrón que es descubierto de sus malos hábitos, recibe las penas legales que implican la violación del derecho civil. 

Si bien es cierto Cielo e Infierno (Olam Havá, Gan Éden, Gue'ena, etc) son modos de enseñanza (bien infantiles y terroríficas, en realidad) el término salvación es en terminos simples el "pertenecer y permanecer" dentro de lo que concemos como pueblo santo.

El apóstol Pablo o Shalíaj Shaul (Rav Shaul) dice en la denominada "Carta a Lo Romanos" capítulo 11:17-18. 

"Ahora bien, es verdad que algunas de las ramas han sido desgajadas, y que tú, siendo de olivo silvestre, has sido injertado entre las otras ramas. Ahora participas de la savia nutritiva de la raíz del olivo. Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tú quien nutre a la raíz, sino que es la raíz la que te nutre a ti."

Pablo explica la salvación de una forma tan simple como la rama de un Olivo, y sabemos que el Olivo es uno de los frutos de la tierra de Israel, de manera que Rav Shaul llama Olivo tanto al Goi (gentíl) como al judío (Israel), y deja bien en clrao que tanto el uno como el otro llega a ser desgajado (podado) o injertado. El tema es NO JACTARSE, no ser un fanfarrón. Porque la materia principal de la "salvación" (pertenecer y permanecer) es aquel que te salvó de la condenación QUE TE HACÍA ESCLAVO, para los judíos mesiánicos (Olivo Silvestre), Yeshúa Hamashíaj, para los judíos de nacimiento, Moshé Rabénu (Moisés).  

MA'ASÍM TOVÍM

Sin lugar a dudas que es a través de la "confesión de fe" (creer que Jesús es el Mashíaj) y la propia práctica de los mandamientos de D's (Shomer Torá) que se puede llegar a reconocer quién es un judío mesiánico. Sin embargo, para cualquier judío el hecho de tener buenas prácticas con el prójimo (sea quien sea) se enmarca en lo que conocemos como Ma'asím Tovím (buenos actos), los cristianos lo denominan "buenos frutos"; por ello encontramos tantas alusiones acerca del hombre con árboles y frutos, así que no está demás decir que árbol que no produce buen fruto es una persona sin buenos actos. No olvidemos que escrituralmente tenemos la obligación de desenmarcarnos de lo meramnete secular o mundano y acercarnos lo más posible al pueblo santo que D's demanda, practicando la bondad, el amor, la misericordia y la paz entre hermanos. 


somos los denominados como “toda lengua y nación”. Esto enmarca a ambos pueblos con el deber unilateral de confesar nuestros pecados y de proclamar el nombre de Ieshúa como nuestro redentor y salvador.

Por tal motivo el Blog está orientado de forma sistemática a interpretar de un modo literal y espiritual para presentar la visión histórica y cultural del judeo-cristianismo a la luz del kerigma apostólico, dicho en un término cultural judío vendría siendo la expansión de las besorot tobot (buenas noticias) de los sheliajím (apóstoles). Con un método libre de dogmas tediosos y adoctrinamientos mecánicos que puedan atentar el crecimiento identatario y cultural del nuevo converso a la emuná (fe) desde el mismo patriarca Abraham, sobre él sea la paz. Me valgo de lo anterior para decir que es indudable que la identidad cultural del pueblo de Di.s ha sido reprimida desde el sesgo estructural religioso del cristianismo, que a diferencia del judaísmo goza de una identidad espiritual muy marcada respecto del Mashíaj, ya que en este tema el judaísmo es muy pobre en la revelación espiritual sobre su pueblo, porque desprecia abiertamente a Ieshúa como el Goel de la nación hebrea. Sin embargo, sabemos que la nación de Israel especula naturalmente su identidad cultural como pueblo escogido, y de eso no cabe duda alguna.

Por ende, puedo decir sin temor que, ambas religiones están al debe respecto de la trasmisión del mensaje del Rabino Ieshúa, porque no basta con decirse pueblo de Di.s con muestras de identidad mediante la vestimenta o la comida, sino que también debemos serlo manifestando frutos espirituales que nos hagan verdaderamente radicales respecto de nuestra emancipación de la esclavitud con el mundo secular que nos demanda el diario vivir.

De este modo insisto que la única finalidad del Blog es reivindicar la identidad Cristiana del Judaísmo y no al revés, porque nunca existió una identidad Judía del Cristianismo, lo primero es lo primero y el judaismo antecedió al cristianismo. Porque si consideramos que desde el anuncio del evangelio apostólico una rama importante del judaísmo vino a ser seguidores de Cristo, es válido decir que los judíos y gentiles conversos de cultura e identidad hebrea se hicieron precursores de las enseñanzas de Jesucristo, de este modo entendemos que no fue un movimiento cristiano que se hizo judío, sino que fueron judíos que abrazando la Torá fueron seguidores de Cristo. Así como hoy vemos que hay muchas ramas en el judaísmo, tales como el jasidismo, conservadurismo, iluminismo (la haskalá), sionismo y reformismo, todos distintos el uno del otro, pero indivisiblemente unidos por el judaísmo, así también en su inicio existió el judeo-cristianismo. Y por favor, usted no piense que estoy haciendo un llamado a etiquetarnos de tal o cual modo, porque cuando digo cristianismo no me refiero a los curas o pastores de Iglesia, tal cual como lo vemos hoy día, ni cuando digo judaísmo me estoy refiriendo a los Rabinos de ieshivot (escuelas de estudio de la Torá) ni a grandes tzadikím, sino a piadosos y pecadores del tiempo de Ieshúa, gente que respecto de la senda observaban la Torá y anhelaban la manifestación del Rúaj Hakódesh sobre sus vidas, hablo de equilibrio, no de lo que es lo políticamente correcto. Tú eres judío con la kipá o sin ella, con vestimentas negras o sin ellas, y créeme que la razón es que Ieshúa fue un judío que nació y vivió como tal, por ende ningún gentil -llámese converso- se hace judío, sino que por es única razón, este vuelve naturalmente a lo que Ieshúa fue en su inicio, no a lo que nos han pretendido hacer creer que es. 

Hoy con muchos errores interpretativos y de práctica, pero no con menos entusiasmo, sabemos que este movimiento cristiano del judaísmo ha vuelto a tomar vida nuevamente con el llamado judaísmo mesiánico o movimiento nazareno y todos sus posibles derivados extras de reforma religiosa. Es por ello que mi idea de exponer la palabra de Di.s en este Blog no es para mordernos entre hermanos ni mucho menos para desenmascarar a nadie, porque no hemos sido llamados a eso, sino más bien a hacer propio lo que nos pertenece por promesa, tanto en identidad cultural como espiritual, sin perder de vista lo verdaderamente importante, la vida eterna que es Ieshúa, el Mashíaj prometido. Y este será el verdadero reforzamiento en el que nos centraremos, tomar nuestro lugar y devolverle el lugar de honra que le pertenece al Señor.